¿Qué hacemos?
Evalúa el funcionamiento de procesos cognitivos como atención, memoria, funciones ejecutivas y lenguaje, y su correlato en el desempeño cotidiano y educativo. La evaluación aporta información clave para diagnósticos diferenciales (por ejemplo TDAH, dificultades específicas de aprendizaje y otros trastornos del neurodesarrollo).
Sobre esa base, la intervención diseña planes de rehabilitación y estimulación cognitiva, así como adecuaciones escolares ajustadas al perfil de cada persona.